
miércoles, 21 de mayo de 2008
Pan-Pobres-Palabra

La Eucaristía, esperanza para el pobre

25 de mayo de 2008
La festividad del Corpus Christi nos invita a entrar en el corazón del misterio de la Eucaristía, que se ha de creer, celebrar y vivir. “Sacramento de la caridad, la Santísima Eucaristía es el don que Jesús hace de sí mismo, revelándonos el amor infinito para cada hombre”[1].
Este año, a la luz de la última encíclica de Benedicto XVI –“Spe salvi; Salvados en la esperanza”-, contemplamos la Eucaristía descubriendo en ella un verdadero sacramento de esperanza para toda la humanidad y, de manera muy especial, para los más pobres y excluidos de los bienes necesarios.
Nos unimos a la campaña que viene desarrollando Cáritas sobre derechos humanos e igualdad de oportunidades. Dentro de ella, este año dedicó la campaña de Navidad al derecho a la salud; y ahora, cuando nos sentamos juntos hombres y mujeres en la misma mesa del Señor, la dedica a los derechos de la mujer y nos invita a poner de manifiesto la igualdad entre hombres y mujeres[2] y la importancia de que se reconozcan oportunidades equitativas para ambos sexos como expresión de la común dignidad humana que compartimos y como base de una sociedad más justa y más fraterna.
La Eucaristía, sacramento de esperanza
La Eucaristía, sacramento del amor, aviva en nosotros la conciencia de que donde hay amor brilla, también, la esperanza, de que donde el ser humano experimenta el amor se abren para él puertas y caminos de esperanza.
Así nos lo ha recordado Benedicto XVI cuando dice: « No es la ciencia la que redime al hombre. El hombre es redimido por el amor. Eso es válido incluso en el ámbito intramundano. Cuando uno experimenta un gran amor en su vida, se trata de un momento de “redención” que da un nuevo sentido a su existencia»[3]. Y porque el amor es lo que salva, salva tanto más cuanto más grande y fuerte es. Por eso, no basta el amor frágil que nosotros podemos ofrecer. El hombre, todo hombre, también el pobre, en palabras del Papa, «necesita un amor incondicionado». Ese es el amor absoluto que Dios nos ha manifestado en Jesús: «Por medio de Él estamos seguros de Dios, de un Dios que no es una lejana “causa primera” del mundo, porque su Hijo unigénito se ha hecho hombre y cada uno puede decir de Él: “vivo de la fe en el Hijo de Dios, que me amó hasta entregarse por mí” (Gal 2,20)»[4].
Este amor absoluto e incondicionado de Dios que el hombre necesita para encontrar sentido a la vida y vivirla con esperanza, se ha manifestado en Cristo y tiene su máxima expresión sacramental en el misterio de la Eucaristía.
Cuando se descubre y vive la Eucaristía, como misterio de presencia de Cristo acompañando al hombre en el camino de la vida, como misterio de vida entregada por el “Otro” y como servicio humilde y generoso al hermano necesitado, como misterio de comunión que nos hace sentar en la misma mesa superando toda diferencia, resulta fácil descubrir que la Eucaristía es el gran sacramento de la esperanza, anticipo de los bienes definitivos a los que todos aspiramos en lo hondo de nuestro corazón y que esperamos alentados por la fe[5].
Celebremos la Eucaristía ofreciendo a los pobres signos de esperanza
Vivida y celebrada la Eucaristía como el gran sacramento del amor, la fe en ella se traduce inevitablemente en gestos y signos de esperanza. Lo dice el Papa con otras palabras: «Toda actuación seria y recta es esperanza en acto. Lo es ante todo en el sentido de que así tratamos de llevar adelante nuestras esperanzas más grandes o pequeñas; solucionar éste o aquel otro cometido importante para el porvenir de nuestra vida: colaborar con nuestro esfuerzo para que el mundo llegue a ser un poco más luminoso y humano, y se abran así también las puertas hacia el futuro»[6].
Según las palabras del Papa, toda nuestra acción en favor de la justicia y de los pobres, es “esperanza en acto”, es decir, es un signo y un testimonio de esperanza. Afortunadamente, podemos ofrecer al mundo muchos signos de esperanza.
Es verdad que cuando miramos el momento histórico que nos toca vivir y la sociedad que estamos construyendo, hay muchas sombras que oscurecen y debilitan la esperanza. Baste recordar algunas de ellas que es necesario denunciar y que están demandando la luz de nuestro compromiso abierto y decidido:
La igualdad original entre hombres y mujeres se ha constituido en un principio jurídico universal; sin embargo, asistimos en el mundo a una feminización de la pobreza que se caracteriza por el creciente empobrecimiento de las mujeres, al empeoramiento de sus condiciones de vida y a la vulneración de sus derechos fundamentales. Entre nosotros, los logros en este campo, aun siendo muchos, resultan todavía insuficientes. La violencia doméstica, la discriminación salarial, el mayor desempleo femenino, la todavía escasa presencia de las mujeres en puestos de responsabilidad política, social y económica, las cargas familiares que tienen que soportar en situaciones de escasos recursos y los problemas de conciliación entre la vida personal, laboral y familiar, muestran cómo la igualdad, siendo diversos el hombre y la mujer, es todavía una tarea muy incompleta[7].
La trata de mujeres es una de las formas más crueles de violencia y de esclavitud. Son miles las mujeres extranjeras que son captadas y traídas a España por personas, grupos de delincuentes o redes criminales organizadas, a través de engaño, amenazas o coacción, con el fin de someterlas a explotación, en la prostitución, en la agricultura, en el servicio doméstico, en la construcción, la hostelería o los talleres clandestinos[8].
Todo ello, sin olvidar otros datos como que hemos rebasado la escalofriante cifra de 100.000 abortos al año en España; que unos 20.000 niños son objeto en España de la trata de personas y están sometidos a diversas formas de explotación sexual y laboral[9]; que miles de inmigrantes llegan a nuestras fronteras huyendo del hambre y sin ser reconocidos en su derechos humanos.
No obstante, si son muchas las sombras también hemos de reconocer las luces y los signos de esperanza que apuntan entre nosotros y que hemos de cuidar y potenciar. Seríamos injustos si no reconociéramos algunos de ellos:
El compromiso de muchas comunidades parroquiales con su entorno cercano, siendo activas en la formación de un tejido social solidario y responsable ante los más pobres.
El servicio de las Cáritas y de otros grupos eclesiales, asistiendo a las víctimas de la explotación en su proceso de recuperación física, psicológica, económica y de integración social, así como brindándoles asistencia jurídica.
La implicación de cristianos en movimientos sociales diversos en defensa de los derechos humanos, personales y sociales, de las personas y de los pueblos empobrecidos.
El compromiso de personas e instituciones en la promoción de políticas sociales que eviten formas de discriminación ofensivas a la dignidad y vocación de la mujer en la esfera social[10].
El protagonismo que están asumiendo las mujeres en muchos países del sur empobrecido, para sacar sus familias adelante y abrir caminos hacia un orden social nuevo, como reconocen los Obispos africanos[11].
Contemplando el don de la Eucaristía en este Día de la Caridad, os invitamos a entrar en su misterio y a dejaros configurar por él, para que todo el caudal de amor y de vida generosamente entregados por el Señor, y ofrecido por cuantos entran en comunión con él, constituyan para todos, especialmente para los más pobres, una fuente permanente de esperanza.
De manera muy particular os invitamos este año a secundar la campaña de Cáritas trabajando decididamente para que la igualdad de derechos entre hombres y mujeres pase de ser un derecho formal a ser un derecho real que configure relaciones personales y sociales de igualdad en los distintos ámbitos de la vida.
Lo hacemos confiando en la fuerza que nos da la comunión en el Señor y con la esperanza cierta de que, como dice Benedicto XVI, “la injusticia de la historia no puede ser en absoluto la última palabra”[12].
NOTAS
[1] Benedicto XVI, Exhortación Apostólica Sacramentum caritatis, 1
[2] Cfr Juan Pablo II, Mulieris dignitatem, n.1.
[3] Benedicto XVI, Spe salvi, n. 26.
[4] Ibid.
[5] Cfr. Mt 26, 26-28; Jn 15,3; 1Cor 10,17; 11, 17-34; Cfr. Juan Pablo II, Ecclesia de Eucharistia, n. 59.
[6] Benedicto XVI, Spe salvi, n. 35.
[7] Consejo Pontificio Justitia et Pax, Compendio de la Doctrina social de la Iglesia, nº 146.
[8] Entre 40.000 y 50.000 mujeres son explotadas en España todos los años, la mayor parte de ellas extranjeras, según informó en Viena la Red Española contra la Trata de Personas.
[9] Son datos de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).
[10] Consejo Pontificio Justitia et Pax, Compendio de la Doctrina social de la Iglesia, nº 295.
[11] Cfr Jean Zerbo, Carta Pastoral El desarrollo en África, principales actores, Barnako, mayo 2007. Esta carta fue ratificada posteriormente por la Conferencia Episcopal Maliense y, en octubre de 2007, por las Conferencias Episcopales Africanas.
[12] Benedicto XVI, Spe salvi, n. 43.
Alfombra Floral de Corpus
viernes, 16 de mayo de 2008

O sábado 17 de Maio, as comunidades parroquiais de San Sadurniño e Santa Mariña, están de festa. É o día no que varios nenos recibirán por primeira vez a Comunión. Ás 12 da mañá será na Igrexa Parroquial de San Sadurniño e ás 13h. será na Igrexa Parroquial de Santa Mariña.
Unímonos á ledicia que vaian experimentar estes nenos.
jueves, 15 de mayo de 2008
Cáritas, con Birmania
Si desean colaborar: "CÁRITAS CON BIRMANIA" - Sudeste Asiático"
Caixa Galicia
2091-0200-01-3000814843
lunes, 12 de mayo de 2008
Javier Martinez Prieto no programa Dia Santo da Radio Galega
O pasado día de Pentecostés, o sacerdote Javier Martínez Prieto, participou no programa da Radio Galega, Día Santo. No programa que presenta o franciscano Paco Miramontes, Javier daba ás claves para comprender a festa do Pentecostés. Se queres escoitalo neste intre, preme neste enlace.
domingo, 11 de mayo de 2008
Comentario de Pentecostés de Santiago Agrelo Martínez, Arzobispo de Tanger

Hoxe, cando se cumpren os cincuenta días do tempo pascual, a Igrexa celebra a solemnidade de Pentecoste, que é memoria festiva do misterio da efusión do Espírito Santo sobre os apóstolos.
É difícil que un cristián chegue a indicar no Espírito Santo un elemento identificador da propia fe; e coido non andar moi lonxe da verdade se digo que para a maior parte de nós, aínda tendo oído falar do Espírito Santo, vivímo-la nosa fe coma se o Espírito de Deus Pai e do seu Fillo Xesús Cristo nada tivese que ver con ela.
Sen embargo, a verdade é que o Verbo de Deus recibiu a nosa carne para que nós puidesemos recibi-lo seu Espírito Santo.
O evanxeo que acabamos de escoitar evidencia algúns trazos distintivos da nosa vida cristiá:
Naquel día, o día primeiro da semana: é dicir, no día que chamamos domingo ou día do Señor, estando os discípulos reunidos, presentouse Xesús no medio deles.
O día primeiro, o día oitavo, o día quincuaxésimo, é sempre "aquel día": o día de Cristo resucitado; o día no que a vida alboreceu para nós gracias ó Señor e á súa morte; o día no que Cristo resucitado se fai presente na asemblea dos discípulos reunidos.
A Igrexa de tódolos tempos vive nesta fe e fai a experiencia deste encontro, de tal xeito que podemos dicir que non hai Igrexa verdadeira sen encontro con Cristo resucitado na comunidade dos crentes.
Naquel día, o primeiro, o oitavo, o quincuaxésimo, o noso día do Señor, Cristo resucitado comunícalles ós seus discípulos a paz que só el lles pode traer; os discípulos alégranse de ver ó Señor, de ve-las súas mans e o seu costado mentres fan, na fe, o memorial da súa morte e da súa resurrección; os discípulos reciben de Cristo resucitado a mesma misión que o Señor recibira do Pai, e para a cumpriren, reciben tamén o Espírito Santo, o Espírito que descendera sobre Xesús o día do seu bautismo no río Xordán, para se-lo compañeiro inseparable do Verbo encarnado e asistilo na súa misión mesiánica.
Non hai Igrexa verdadeira sen a paz que Cristo da, sen unha misión coma a de Cristo, sen o Espírito de Cristo.
O Espírito de Cristo resucitado pon no corazón dos fieis o amor de Cristo, nas súas bocas a palabra de Cristo, nos seus pensamentos a verdade de Cristo, e nas súas obras o bondade de Cristo.
Non somos seguidores dunha relixión do libro, nin escravos dunha palabra morta. Somos homes e mulleres que, animados polo Espírito de Cristo resucitado, ímonos transformando en Cristo, imos collendo o seu xeito, imos tendo un aire con el.
Siempre en el corazón Cristo.
miércoles, 7 de mayo de 2008
Pedroso celebra a Virxe da O
As celebracións comezan hoxe Mércores habendo Misa ás oito da tarde, o mesmo ca o xoves e o venres. O sábado e Domingo haberá Eucaristías ó longo de toda a mañá para acoller ós romeiros, o mesmo ca na xornada do domingo.
A festa celébrase nunha grande carpa que estará ó lado da Capela e na que se realizarán as Eucaristías de maior afluencia para facilitar a asistencia e crear un mellor clima.
O entorno no que está ubicada a Capela é un espacio natural preservado de flora e fauna, conformado por unha zona pantanosa.
martes, 6 de mayo de 2008
CÁRITAS DECLARA EL ESTADO DE ALERTA PARA RESPONDER A LA EMERGENCIA DE BIRMANIA

6 de mayo de 2008.- La red internacional de Cáritas ha declarado el estado de alerta para acudir en auxilio de los miles de damnificados en Myanmar,
La responsable del Equipo de Respuesta a las Emergencias de Caritas Internationalis, Dolores Halpin-Bachmann, ha señalado que “es muy urgente que el personal de emergencias pueda llegar a las zonas afectadas por la catástrofe, con el fin de poder evaluar los daños, distribuir alimentos y ofrecer alojamiento, agua limpia y asistencia médica a los damnificados”. “Myanmar es un país pobre y seguramente necesitará ayuda internacional, para responder a una catástrofe de esta magnitud”, ha añadido, además de asegurar que “aunque de momento sólo hemos recibido informes imprecisos, que sin embargo nos hacen temer por la gravedad de la situación humanitaria”.
“Nagris ha devastado una ciudad de 5 millones de personas --explica Halpin Bachmann--. En un contexto semejante, somos conscientes de la importancia de que la población pueda tener acceso a agua limpia, con el fin de evitar la propagación de enfermedades. Cáritas sabe por experiencia que los primeros días son cruciales para salvar vidas. Tras el tsunami en Asia, en 2004, centenares de millares de vidas pudieron ser salvadas gracias a la rapidez y eficacia en la respuesta de la comunidad humanitaria, en la primera fase de la emergencia”. En este sentido, la responsable del Equipo de Respuesta a las Emergencias de Caritas Internationalis ha instado al Gobierno de Myanmar a “hacer todo lo posible para ayudar a los cooperantes en la respuesta humanitaria” a esta crisis.
«CÁRITAS CON EL SURESTE ASIÁTICO»: 902 33 99 99
| BANCO | CÓDIGO DE CUENTA |
| SANTANDER | 0049-1892-61-2410527974 |
| B.B.V.A. | 0182-2000-21-0201510313 |
| LA CAIXA | 2100-2208-30-0200237458 |
| CAJA MADRID | 2038-1028-16-6000978465 |
| POPULAR | 0075-0001-85-0606871010 |
| C E C A | 2000-0002-27-9100508605 |
Y EN LAS CUENTAS ABIERTAS POR LAS CÁRITAS DIOCESANAS
lunes, 5 de mayo de 2008
viernes, 2 de mayo de 2008
Regreso da Peregrinación do Cristo de Candás








