
Faltan 4 días para a súa inauguración. Estás convidado a achegarte á historia da túa parroquia.
Cercana la solemnidad de los santos Pedro y Pablo y el conocido entre nosotros como 'el Día del Papa' creo que es bueno caer en la cuenta del nuevo estilo pastoral que Benedicto XVI trata de imprimir en
Vicente Ferrer falleció a la 1.15 de la madrugada de hoy (hora peninsular española) en su domicilio de Anantapur (India), a causa de un agravamiento de los problemas respiratorios y cardiacos que sufría desde hace meses. La información fue facilitada por una portavoz de la fundación que lleva su nombre.
Ferrer, de 89 años, sufrió el 19 de marzo un accidente vascular cerebral del que se estaba recuperando. Sin embargo, en los últimos días su estado de salud había experimentado un empeoramiento.
Ferrer llegó a Bombay en 1952 como misionero jesuita y decidió dedicar el resto de su vida a la lucha contra la pobreza, lo que le costó la expulsión de India en 1968. Pudo volver al año siguiente. Abandonó la compañía de Jesús y fundó con la que sería su esposa, Anne Perry, una fundación que trabaja desde entonces en Anantapur, una de las zonas más pobres.
El Periódico - BARCELONA
Vicente Ferrer falleció esta madrugada en su casa de Anantapur, una de las zonas más depauperadas de
Después de una larga vida entregada a los más pobres entre los pobres de
Un comunicado en la web de la fundación dio la alarma ayer al mediodía. «Durante la pasada madrugada, Vicente Ferrer ha sufrido serias complicaciones respiratorias y su estado es muy delicado. El equipo médico que lo está atendiendo en su casa, en Anantapur, informa de que se encuentra sedado y tranquilo». Su hijo y sucesor al frente de la fundación, Moncho Ferrer, declaró a EFE: «Se encuentra en estado crítico, pero no está sufriendo. No está muy consciente».
SIN PODER HABLAR / Ferrer, la última persona distinguida como Català de l’Any en la elección popular organizada por EL PERIÓDICO, sufrió a mediados de marzo una embolia cerebral que le mantuvo ingresado en un hospital varias semanas. Recuperó la consciencia, pero ya no la salud. Pidió que le trasladaran a su casa de Anantapur, donde permanecía en cama desde entonces. De hecho, nunca se llegó a recuperar de la embolia. Tenía medio cuerpo paralizado y no podía hablar, explicó ayer Inés Milà, directora de
Con esos mismos argumentos más de 13.000 personas piden en Facebook (http://apps.facebook.com/causes/210215?m=94c030c1) la concesión del premio Nobel de
Nacido el 9 de abril de 1920 en Barcelona, Ferrer llegó en
Declaración sobre el Anteproyecto de "Ley del aborto": | |||
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Madrid, 18 de junio de 2009 |
La Comisión Permanente de la CEE ha aprobado una Declaración sobre el Anteproyecto de “Ley del aborto”. Los obispos, que en numerosas ocasiones han anunciado el Evangelio de la Vida y denunciado la cultura de la muerte, desean poner de relieve algunos aspectos del Anteproyecto en cuestión que, de llegar a convertirse en Ley, supondría un serio retroceso en la protección de la vida de los que van a nacer, un mayor abandono de las madres gestantes y, en definitiva, un daño muy serio para el bien común. La Declaración, titulada Sobre el Anteproyecto de “Ley del aborto”: atentar contra la vida de los que van a nacer, convertido en “derecho”, puede consultarse íntegramente en www.conferenciaepiscopal.es A continuación se ofrece un resumen periodístico, basado en los aspectos principales del texto aprobado por la Permanente: I. La mera voluntad de la gestante anula el derecho a la vida del que va a nacer El aspecto tal vez más sombrío del Anteproyecto es su pretensión de calificar el aborto como un derecho que habría de ser protegido por el Estado. El Anteproyecto establece un plazo de catorce semanas dentro del cual la voluntad de la madre se convierte en árbitro absoluto sobre la vida o la muerte del hijo que lleva en sus entrañas. Sin embargo, el derecho a la vida no es una concesión del Estado, es un derecho anterior al Estado mismo y éste tiene siempre la obligación de tutelarlo. En cambio carece de autoridad para establecer un plazo, dentro de cuyos límites la práctica del aborto dejaría de ser un atentado contra el derecho a la vida. II. La salud como excusa para eliminar a los que van a nacer La inclusión del aborto entre los medios supuestamente necesarios para cuidar la salud es de por sí una grave falsedad. Abortar nunca es curar, es siempre matar. Una auténtica política sanitaria debe tener en cuenta siempre la salud de la madre gestante, pero también la vida y la salud del niño que va a nacer. III. Se niega o devalúa al ser humano para intentar justificar su eliminación Sorprendentemente, el Anteproyecto no explica en ningún momento por qué fragmenta el tiempo de la gestación en tres períodos o plazos pretendidamente determinantes de diferentes tipos de trato del ser humano en gestación. Es necesario sostener la afirmación irracional de que durante algún tiempo determinado el ser vivo producto de la fecundación humana no sería un ser humano, porque sería muy duro reconocer que sí lo es y al mismo tiempo afirmar que se le puede quitar la vida simplemente porque así lo decide quien lo gesta. Sería tanto como reconocer que hay un derecho a matar a un inocente. IV. No se apoya a la mujer para ahorrarle el trauma del aborto y sus graves secuelas Este proyecto legal no manifiesta interés real por el bien de las mujeres tentadas de abortar y, en particular, de las más jóvenes. Se limita a despejarles el camino hacia el abismo moral y hacia el síndrome post-aborto. V. Privar de la vida a los que van a nacer no es algo privado El Anteproyecto de Ley presenta el aborto como si fuera un asunto privado ligado prácticamente sólo a la decisión individual de la gestante. Pero eliminar una vida no es nunca un asunto meramente privado. Por el contrario, se trata de un acto de gran trascendencia pública. La vida de los que van a nacer es un fundamental elemento constitutivo del bien común que merece especial protección y promoción. Se debería avanzar en las políticas de protección de la maternidad/paternidad, muy retrasadas respecto a los países de nuestro entorno. VI. El Estado impone a todos una determinada educación sexual Se comete la injusticia de imponer una determinada educación moral sexual, que, además, por ser abortista y “de género”, tampoco será eficaz ni como verdadera educación ni como camino de prevención del aborto. Conclusión: por el Pueblo de la Vida El Evangelio de la vida proclama que cada ser humano que viene a este mundo no es ningún producto del azar ni de las leyes ciegas de la materia, sino un ser único, capaz de conocer y de amar a su Creador, precisamente porque Dios lo ha amado desde siempre por sí mismo. Cada ser humano es, por eso, un don sagrado para sus padres y para toda la sociedad. No ha de ser considerado jamás como un objeto subordinado al deseo de otras personas. Su vida no puede quedar al arbitrio de nadie, y menos del Estado, cuyo cometido más básico es precisamente garantizar el derecho de todos a la vida, como elemento fundamental del bien común. Hablamos precisamente a favor de quienes tienen derecho a nacer y a ser acogidos por sus padres con amor; hablamos a favor de las madres, que tienen derecho a recibir el apoyo social y estatal necesario para evitar convertirse en víctimas del aborto; hablamos a favor de la libertad de los padres y de las escuelas que colaboran con ellos para dar a sus hijos una formación afectiva y sexual de acuerdo con unas convicciones morales que los preparen de verdad para ser padres y acoger el don de la vida; hablamos a favor de una sociedad que tiene derecho a contar con leyes justas que no confundan la injusticia con el derecho. |