martes, 30 de diciembre de 2008

Otra alegría para otra navidad


Un obispo anciano y achacoso pasó varios años en un campo de concentración en Siberia. Durante unas fiestas de Navidad tuvo que compartir una celda lóbrega y gélida con varios reclusos, también cristianos. Sufrían frío, hambre y, sobre todo, miedo, por dar testimonio de su fe. Estaban unidos entre ellos, y rezaban en común y se animaban mutuamente. Al final de las Navidades el anciano obispo escribió una carta en la que narraba las penalidades sufridas. En una postdata agregó: “Fue la Navidad más alegre de mi vida”. ¿Se trata, acaso, de un perturbado mental? Todo lo contrario. La luz y la fuerza le vinieron del Evangelio. ¿Cómo no iba a ser alegre festejar la auténtica Navidad?


Navidad, para los cristianos, es todos los días. Sólo que un día al año festejamos lo que es importante todos los días de nuestra vida. Esta fiesta no depende de que las cosas nos vayan bien o mal. Las mil heridas que el paso de la vida va dejando en nosotros no pueden robarnos la alegría profunda de haber recibido la visita del Señor. El nos trae, entre otras cosas, descubrir el ideal de la vida, su sentido más hondo, asomarnos a la capacidad redentora del dolor, el gozo que procura todo encuentro verdadero…


Navidad es siempre alegre. Con una sola condición: que acojamos la invitación del Señor a ser sus amigos. Esa alegría no nos la quita nadie. San Pedro y S. Pablo se hallaban en un calabozo sombrío -la famosa cárcel Mamertina de Roma-, sin más horizonte a la vista que el martirio. Pero escribían cartas rebosantes de amor a los cristianos, se sentían profundamente unidos a ellos por amor a Cristo. Los carceleros intuyeron que esa alegría era algo verdaderamente nuevo. “Debéis de tener–les dijeron- una fuente interna de alegría que nadie os puede quitar. ¿No podríamos nosotros participar de esa fuente...?” Se hicieron bautizar, se negaron a rendir culto al emperador y fueron martirizados. Hoy los veneramos con los nombres cristianos de San Marcos y San Marceliano.


Nuestra alegría es, sobre todo, interior y no depende de las circunstancias exteriores. Estar alegre no es lo mismo que divertirse. Ni consiste en comer hasta la extenuación o beber hasta hartarse. Es mucho más que cantar villancicos o verse rodeado de adornos navideños. Y sobrepasa el gozo entrañable de reunirnos como familia. Se trata de una alegría profunda, que refleja un estado de plenitud espiritual. San Pablo nos invita a la alegría con frecuencia: “Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres” (Flp 4,4). ¿Se puede mandar estar alegres? Si descubrimos que la alegría espiritual surge en nosotros cuando vemos nuestra vida rebosante de sentido, sí. Navidad significa la venida del Señor en persona. El nos ofrece su amistad. Pero depende de nosotros acogerla o rechazarla. De la Luz que es Cristo dice San Juan al comienzo de su evangelio que “vino a los suyos y los suyos no la recibieron” Este rechazo, protagonizado por los fariseos, es debido a la falta de un espíritu abierto, suficientemente humilde para aceptar la novedad de Jesús. Pero a quienes la recibieron –no lo olvidemos- les dio la posibilidad de ser y vivir como hijos de Dios. Lo más grande que cabe en la tierra.


+Manuel Sánchez Monge,

Obispo de Mondoñedo-Ferrol

jueves, 25 de diciembre de 2008

¡ HA NACIDO JESÚS !

Hoy nace una clara estrella,
tan divina y celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo sol nace de ella.

LA PALABRA HABITA ENTRE NOSOTROS


“Y la Palabra se hizo carne,
y puso su Morada entre nosotros,
y hemos contemplado su Gloria”

del Evangelio del día (Jn 1, 14)

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Vou.... xa chega o meu Rei!


Abride os portóns !
Ceibade as vellas comportas !
Chega o Rei da Gloria !
Espabila, ponte en pé, érguete Compostela,
que chega a túa Luz !
A Gloria do Señor vai alborear sobre ti
.
-A Palabra, Luz da Humanidade, ven acampar entre nós-

Feliz Navidad en familia

Domingo Sagrada Familia. Ciclo B
Si 3, 2-6.12-14; Sal 127, 1-5; Col 3, 12-21; Lc 2, 22-40

Aumentar imagen

Si por algo se caracterizan estos días de Navidad es porque son días de vivencia familiar y precisamente hoy se nos invita a contemplar, valorar, revisar y profundizar en esta realidad que todos vivimos: LA FAMILIA.

Y es que, es en la familia donde el ser humano aprende a hacerse persona, es en la familia donde aprendemos a querer, a perdonar, a comunicar, a compartir y aceptar ser queridos no por lo que tenemos sino por lo que somos...

Es en la familia donde aprendemos a amar gratuitamente, por eso Dios bendice el matrimonio como sacramento y como el mejor signo del amor de Dios a la humanidad.

Todo esto es perfecto, y es el ideal, pero no podemos olvidar que aquella familia " ideal " de Nazaret también tuvo problemas... Y es que la felicidad sin problemas es una felicidad no conquistada, sino regalada y olvidamos que la felicidad es fruto del esfuerzo y de la lucha de cada día por ir superando dificultades...

La familia de hoy tiene problemas: - INTERNOS ( incomunicación, falta de confianza, falta de respeto...) - EXTERNOS (ambiente egoísta, indiferencia, comodidad, querer vivir en un status imposible de alcanzar...)

Se olvida que el problema de la familia no está en el "problema en sí" sino en el verdadero amor que supera toda dificultad...

"En lo bueno y en lo malo... en la salud y en la enfermedad... todos los días de mi vida".

Esto, creído, vivido y sentido provoca humildad, comprensión, dulzura, perdón. Y esto hace que la Familia adquiera el valor que tiene, el mayor, el que es más querido por Dios...

Pidamos que así sea en la nuestra y en todas... Feliz Domingo.

martes, 23 de diciembre de 2008

MARANATHA !


“¿Qué será este niño?
Porque, en efecto, la mano del Señor estaba con él”

del Evangelio del día (Lc 1, 57-66)

domingo, 21 de diciembre de 2008

MARANATHA !



“El Espíritu Santo vendrá sobre ti
y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra;
por eso el que ha de nacer será Santo y se le llamará Hijo de Dios”

del Evangelio del día (Lc 1, 26-38)

sábado, 20 de diciembre de 2008

MARANATHA !



“Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”.
Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba
qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo:
“No temas, María, porque has hallado
gracia delante de Dios;
vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo
a quien pondrás por nombre Jesús".
a
a
del Evangelio del día (Lc 1, 26-38)

viernes, 19 de diciembre de 2008


El ángel le dijo:
“No temas, Zacarías, porque tu petición ha sido escuchada;
Isabel, tu mujer, te dará un hijo, a quien pondrás por nombre Juan…
…convertirá al Señor su Dios a muchos de los hijos de Israel
e irá delante de Él con el espíritu y el poder de Elías”.

del Evangelio del día (Lc 1, 5-25)

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Domingo IV Advento. Ciclo B



Hágase en mí según tu Palabra
2S 7, 1-16; Sal 88, 2-29; Rm 16, 25-27; Lc 1, 26-38

Aumentar imagen

Todo camino tiene su fin, todo viaje su meta… Aquello para lo que nos hemos ido preparando durante este tiempo se acerca… Está a la puerta Aquel que vino a traer la paz y la felicidad al mundo.

Y como siempre, Dios nos desconcierta, cambia nuestros proyectos. Cambia nuestros planes y nos pone como modelos, a personas que confiaron en Él y se dejarán llevar por su voluntad… Isaías, Juan Bautista… Y, cómo no, María.

1.- Ella es para nosotros ejemplo de FE y nos enseña que sólo desde la fe se puede aceptar el gran mi sterio de la voluntad de Dios, porque “la fe es dar un sí generoso a lo que no vemos, fiados de lo que Dios nos dice…”

2.- María, que “supo esperar sin desesperarse”, es para nosotros modelo de ESPERANZA, porque convirtió su tiempo de espera en un “tiempo de esperanza” para la humanidad.

3.-Y María es para nosotros modelo de CARIDAD, porque nos supo ofrecer lo más valioso para Ella, su hijo Jesús…

En vísperas de la Navidad, nos agarramos a María que nos enseña a vivir la entrega libre (LIBERTAD) y el servicio generoso a Dios y a los demás… (El que no vive para servir, no sirve para vivir) (Necesitamos agarrarnos… porque vacilamos con facilidad…).

Tenemos en María el secreto para vivir una feliz y gozosa Navidad… su SÍ. Aquel primer Sí provocó el nacimiento de Jesús…

Nuestro sí a Dios provocará el nacimiento de Jesús en nuestro corazón y en nuestra vida…Sí a Dios, Sí a lo que Él quiera… Feliz domingo…

MARANATHA !


Jacob engendró a José, el esposo de María,
de la que nació Jesús, llamado Cristo.

del Evangelio del día (Mt 1, 1-17)

martes, 16 de diciembre de 2008

MARANATHA !


“Hijo, vete hoy a trabajar en la viña”
Y él respondió: “No quiero”,
pero después se arrepintió y fue.

del Evangelio del día (Mt 21, 28-32)